alimentos manipulados genéticamente
alimentos manipulados genéticamente

Alimentos manipulados genéticamente, ¿son peligrosos?

alimentos manipulados genéticamente
Desde que la ciencia ha logrado inventar un método para manipular genéticamente a las plantas alimenticias y los alimentos que se elaboran de ellas, hay controversias y polémica, primero era continuo, ahora es en cuanto sale el tema.  


Al principio de la investigación, todo parecía ser positivo, las plantas se hacían más resistentes a los parásitos, la cosecha iba aumentando, el uso de pesticidas bajaba y las plantas se volvían más robustas.  Pero pronto seguía una opinión pública mucho menos a favor de los alimentos manipulados genéticamente: la prensa y la sociedad de repente veían en ellos una estrategia de la industria alimenticia y química de bajar sus costes de producción, pero a la cuenta de la salud de todos.

Desde entonces se acabó casi por completo el idealizar este tipo de alimentación, lo que es más, se ha llegado a rechazarla.  Se han descubierto casos de intentos de engañar a los consumidores lanzando productos modificados genéticamente al mercado sin identificarles como tales, que terminaron en escándalos. Al menos ahora existen leyes que regulan estrictamente los contenidos y la publicidad de los alimentos y componentes en cuestión.

Hast du es satt, ständig für Apps & Games zu zahlen?
Dann hör damit auf!
www.joisst.com

Se quitó fuerza rápidamente a la argumentación de que el cultivo de plantas modificadas genéticamente podrá controlar el hambre en el mundo, o acabar con él, porque no se podía evitar la acusación de querer alimentar a los pobres del mundo con lo que el mundo rico no quiere, para obtener los resultados científicos que demuestren que los productos no son peligrosos, o que sí lo son.

La ciencia hoy en día no tiene la respuesta a esta duda, porque no hay estudios a largo plazo que la hayan comprobado, ni se conoce a todos los factores que entran y tienen importancia.

La decisión se le otorga al consumidor, él tiene que saber si quiere asumir un riesgo sirviendo comida con productos manipulados genéticamente en su mesa, o no.  Pero la información no siempre es tan asequible, porque está más bien escondida en listados de ingredientes de productos así asegurando que muchos consumidores ni se pregunten qué es lo que están consumiendo.

Como tampoco se conocen efectos negativos, puede que mucha gente ya no se oponga a estos alimentas en secreto, porque les resultaría demasiado molesto gastar su tiempo en buscar productos que no contengan ningún ingrediente modificado genéticamente leyendo etiquetas.

Cuando la polémica en la sociedad se calma, la indiferencia suele volver a muchas partes.  La resistencia se va disminuyendo hasta que en algún momento se acepte lo que antes se rechazaba vehementemente.

Siempre hay quien no se olvide de las advertencias y también habrá quien aún vea el peligro venir y lo evite, pues, esperemos que dentro de diez, veinte o treinta años no habrá que decir “ya lo sabíamos entonces” y “por qué no escuchó nadie?