
¿A quien no le ha sucedido ya? Al bajar un escalón o saltando y con la mala suerte se lo ha torcido. Un esguince es perceptible por los siguientes síntomas:
Hinchazón
Coloración azulada
Un dolor severo
Inmovilidad
Un esguince puede hacer daño en las primeras horas igual que una fractura. A menudo, la víctima teme una ruptura, sin embargo "sólo" es un esguince. Generalmente, si usted todavía puede mover los dedos del pie, significa que el pie no está roto.
Cuanto más pronto se aplica el tratamiento de la lesión en el tobillo, menos serán los síntomas. Quien sufre un esguince en el tobillo, debe hacer lo siguiente métodos para tratar la lesión tan pronto como sea posible con el fin de volver a ponerse en pie.
Primero: El tobillo lesionado debe ser protegido de cualquier golpe. Eso suena lógico, pero a menudo se olvida. El pie torcido no debe, sobre todo, ser cargado. La mejor manera de protegerle es en posición de reposo en su sofá.
Segundo: Reposo, durante unos días la persona no debe usar el pie lesionado. Si es posible, usted debe acostarse o sentarse un montón de tiempo, no andar con el pie lesionado si no con la ayuda de muletas. Pero ya se está recuperando de la lesión, así que usted no debe estar completamente inactivo, se puede hacer con un pie torcido varios ejercicios como ir a nadar o ejercicios de rehabilitación.
Tercero: Hielo. Varias veces al día al fresco entre 15 y 20 minutos, colocar en el esguince del tobillo, hielo o un paquete de gel helado para reducir él hinchazón. No se debe enfriar el pie más de 20 minutos.
Cuarto: Vendaje compresivo. Un vendaje de presión no es esencial, pero es aconsejable, siempre que el pie no esté muy sólido. Un vendaje demasiado apretado provoca una herida en empate con él esguince, porque la circulación de la sangre no es suficiente.
Quinto: Poner su pie en altura. Al elevar el pie torcido, él hinchazón se reduce al mínimo. Es importante colocar la pierna afectada cómodamente, pon los pies en la almohada para ayudar con la circulación de la sangre.
Sexto: Ir al médico. La mayoría de los esguinces pueden ser relativamente inofensivos y se curan por sí mismo, sin embargo, si el dolor no disminuye y el pie no mejora, es aconsejable consultar a un médico porque es una lesión más grave.
