
La mayoría de los niños en España tienen más juguetes de los que necesitan.
However, it is also necessary to offer new games each time in order to estimate and learn the things that characterise each stage of development. For this reason, it is important to change the games according to their progress in order to support the learning process.
Lo más barato no es aconsejable
No todo lo barato es necesariamente mal, pero hay que prestar atención a la calidad, porque se trata de niños y bebés que someten a los juguetes bajo muchas pruebas, porque tiran las cosas de la mesa, para ver qué pasa exactamente, muerden todo y usan todos sus sentidos para explorar lo que tienen delante. Si los juguetes no aguantan el trato, no son adecuados.
Si el plástico se rompe, las costuras de peluches se abren, la pintura de piezas de madera se desprende, u otros pequeños componentes durante los primeros usos, el juguete no es de buena calidad.
Juguetes baratos pueden contener sustancias en plásticos y pinturas que resultan dañinos a la salud de los niños, es aconsejable comprar aquellos que sean aptos y lo demuestren en sellos de calidad.
¿Cuánto más ruido, mejor?
La respuesta tiene que ser „no“, porque juguetes que emiten sonidos muy altos, pueden dañar al oído del niño y los nervios de las personas que le rodean y estén sometidos a los juguetes durante el día.
El remedio para juguetes muy ruidosos puede ser quitarles las pilas, pero entonces ya pierde el encanto para los niños, sobre todo si en el acto también se quedan quietos los animalitos, o las muñecas.
Aunque muchos juguetes tengan botones para apagar la función del sonido, puede tener el mismo efecto en los niños, porque pierden el interés en él. A parte de eso, un gran número de peluches y muñecas pesan más y son más duras porque contienen el sistema y las pilas.
Por eso es mejor comprobar qué sonidos emiten los juguetes, si son agradables y si se puede bajar el volumen razonablemente antes de comprarlo, para evitar que se compre un juguete que es muy ruidoso, o con el que no se va a jugar por las razones mencionadas.
La regla de oro aquí ha de ser: si le parece alto al adulto, lo es demasiado para los oídos de un niño.
¿Se recomiendan los juguetes que usan el lenguaje?
Según los fabricantes de juguetes, la respuesta es „sí”, pero en realidad, el sonido que emiten estos juguetes pocas veces se parece a más que a un ruido dentro de una lata metálica.
Es correcto que la calidad del sonido ha mejorado mucho en los últimos años y en algunos casos, se entiende bien lo que dice el osito o la muñeca, pero como en el caso anterior, hay que preguntarse si realmente es necesario que un juguete tenga esta función.
No está comprobado que los niños estén animados para copiar lo que se les dice, ni que aprendan de esta manera. Si se observa a un niño de dos o tres años que está jugando con una muñeca apretando botones, en pocos casos le podrá observar imitando o repitiendo lo que se le dice.
Si un adulto participa en el uso de un juguete con voz, por ejemplo un pequeño ordenador usando inglés, puede ayudar a que el niño aprenda palabras en inglés, pero siempre y cuando el adulto le anime a repetir palabras y a crear un contexto alrededor de las palabras aprendidas. Si no se explica bien lo que significa lo que escucha, no puede aprender el sentido de las palabras. Es decir que si se quiere obtener un resultado de aprendizaje, el adulto tiene que ofrecer más maneras de practicar que simplemente apretar los botones.
En el caso del idioma materno hay que decir que cualquier ejemplo en directo, hablado por una persona real, es mejor que una grabación repetitiva que emita un juguete.
