
Si no le suena la palabra kamut,quizás haya adivinado que se trata de algo comestible, pero seguramente no sabía que se trata de un grano cuya antigüedad supera a muchos de los tipos de granos conocidos de hoy. El kamut ya existía cuando los egipcios construían sus pirámides y fue parte de su dieta básica.
De allí viene la palabra "kamut", que significa traducido "pan". En los tiempos del Egipto antiguo se cultivaba y se hacía pan con la harina del kamut. En los pirámides se encontraron semillas del grano, así se conoció la planta en los tiempo modernos, pero los científicos llevaron la historia a más, porque con los pocos granos encontrados fue posible volver a cultivar la planta, que desde los tiempos de los faraones ya no se había cultivado.
Aunque no se puede garantizar que no se trata de una leyenda, en la realidad sí que es cierto que el grano está teniendo mucho éxito en el mundo occidental, por ejemplo en Estados Unidos y Canadá, donde se ha hecho muy popular.
El grano kamut contiene un 30% más de vitamina E que el trigo común, también supera las cualidades antioxidantes de muchos de los otros granos parecidos. Esto significa que contiene un gran potencial para la prevención de enfermedades vasculares.
Además contiene muchas proteínas, carbohidratos, fibra y minerales, como magnesio, zink, selenio, calcio y vitaminas del grupo B. El kamut no contiene gluten.
Como la planta no se ha cruzado con otras plantas, hay menos peligro que se puedan desarrollar alergias tras consumirla. Es una de las inconvenientes que suponen las plantas que sí han sido cruzadas para obtener mejores resultados de cosechas.
El kamut se puede usar de varias maneras. El grano se cuece como arroz, pero necesita algo más de tiempo, unos 50 minutos. También se puede usar germinado o simplemente después de haber estado en remojo de agua. Se puede añadir en potajes y platos de verduras, o para acompañar platos de carne y verduras.
El grano kamut tiene una piel fina, por lo que la digestión se hace fácilmente, pero no pierde su sabor muy intenso al prepararlo. Su aspecto es muy sabroso y crujiente por el tamaño y la forma que tiene y no engaña.
Verduras en wok con kamut
Para preparar una sartén de verduras con kamut, se dejan remojar en agua unos 200g del grano durante la noche, luego se pone a fuego 50 minutos hasta que esté blando. Después se saltean en el wok o sartén las verduras frescas y un poco de jengibre fresco, luego se añade el kamut cocido y perejil picado durante unos minutos.

