Quizás ya hayas oído hablar de Google, el buscador más popular en internet. Los creadores de este servicio gratuito siempre están buscando nuevas formas de mejorar sus programas y ofrecer más servicios.
Uno de estos servicios, también gratuito, es Google Earth. “Earth” es inglés y significa “tierra”. Se trata de un programa que se puede bajar de la web, por ejemplo desde la página principal de Google.
Google Earth es nuestra tierra de forma virtual, se trata de un banco de datos con imágenes del mundo desde satélites y contiene casi todos los sitios que se puedan imaginar en ello.
Por supuesto que están modificando y mejorando el banco de datos continuamente, ya que se trata de una labor bastante grande de captar no solamente las grandes ciudades y regiones importantes del mundo, sino también ofrecer sitios menos habitados, o detalles como edificios, plazas, calles y monumentos.
Hasta se pueden ver coches y gente en las imágenes. Hay que tener cuidado si se quiere hacer algo en secreto, si el satélite lo capta, puede salir a la luz, por lo menos si estás en la calle al aire libre, porque hasta ahora las imágenes solamente se toman allí exclusivamente.
Muchas imágenes ya no son muy actuales, pero aún así realmente han salido secretos a la luz. Por ejemplo, se supone que un ex fumador se tuvo que arrepentir de no haberle comunicado a su pareja que había vuelto a fumar, porque ella le pilló mediante Google Earth, completamente por casualidad.
Zonas militares no permiten que se capten en el programa, los peores pesimistas dicen que hay un peligro, porque se podría llegar a usar Google Earth para los fines de terroristas y enemigos públicos a pesar de ello.
El uso de Google Earth normalmente se limita a visitar virtualmente a amigos y parientes que vivan en sitios lejanos, o para ver la propia casa, que es una cosa curiosa.
El uso más práctico está en el ámbito de las vacaciones y el tiempo libre, porque aquí realmente se puede usar para comprobar si lo que se promete en ofertas de viajes es verdad, por ejemplo cuando se anuncia que la playa está a 100 metros del hotel, antes de hacer la reserva.
También para llegar a un nuevo restaurante, tienda, etc. se puede comprobar de antemano dónde está exactamente y si hay manera de aparcar cerca.
Ningún sitio tiene que seguir siendo tierra de nadie y ningún sitió quedará demasiado lejos para ser visitado, aunque sea virtualmente y desde el ordenador. Así por lo menos se asegura que la naturaleza se quede intacta y no se invade por las masas, por lo menos no en seguida.
