mujer regando planta
mujer regando planta

Como cambiar a una planta de maceta

mujer regando planta
Las plantas se compran con la ilusión de verles crecer y que sean bonitas año tras año, incluso para poder llegar a tener gérmenes. No todas las plantas se conforman con el mismo trato, por eso hay que informarse de lo que necesita cada una.

Una de las cosas que hay que saber hacer bien, es cómo cambiar la planta de una maceta que se le le ha quedado pequeña a una adecuada más grande. Es necesario cuando se ven más raíces que tierra en la maceta y no le queda espacio.


Cada planta tiene unas recomendaciones de cuándo mejor se le le puede cambiar de maceta. Eso depende de la planta que es, según su familia y tipo. Las tiendas especializadas y floristerías pueden facilitar esta información, existen libros y ya mucha información en páginas web también. Con las plantas sembradas en casa conviene guardar sus bolsitas de semillas, porque contienen esta información, en plantas de maceta hay cartelitos de plástico metidos.

Hast du es satt, ständig für Apps & Games zu zahlen?Dann hör damit auf!www.joisst.com

Antes de empezar con la tarea de cambiar la planta de maceta, hay que tener a mano lo siguiente:

Guantes
Tierra de abono
Papel de periódico
Maceta nueva, 1 o 2 números más grandes que la anterior
Agua para regar

Conviene cambiar la maceta en un lugar fuera de casa, porque siempre se pierde algo de tierra aunque se forre el suelo con papel. También a la hora de regar es más fácil dejar colar al agua sobrante.

Si se usa una maceta de barro, hay que ponerla a remojo unas 24 horas antes de colocar la planta en ella, ya que las macetas secas de este material se chuparían todo el agua de riego de la tierra si no estuviesen ya preparadas.

Los agujeros en la base se cubren con unas piedras gordas o un trozo de maceta vieja, para que el agua no se quede estancada por agujeros tapados de tierra. Ahora se mete la primera capa de tierra hasta unos 5-10cm, dependiendo del tamaño de maceta.

Para sacar a la planta de su viejo contenedor, hay que tener un poco de cuidado, porque si se dañan mucho las raíces de la planta, esta no se va a recuperar fácilmente en su nueva maceta y puede que muera o deje de crecer. Muchas plantas tienen las raíces muy delicadas y no soportan daños en ellas.

Para soltar las raíces y la tierra de la maceta, se le da golpes en una esquina de un muro, o una mesa. Normalmente después de algunos golpecitos, la planta se suelta por si sola y se deja sacar. Cuando se trata de una maceta demasiado grande de aplicar esta técnica, también se puede pasar un cuchillo alrededor de la parte de arriba teniendo cuidado de no cortar las raíces. Ahora se puede sacar la planta por la parte justo encima de las raíces. Se sacude la tierra sobrante sin tocar las raíces o incluso arrancar parte de ellas. A algunas plantas no les importa, pero tener cuidado es mejor que estropear la planta.

La planta se coloca en la maceta de manera que las últimas raíces tocan la tierra en el fondo, pero el centro de raíces esté debajo del borde de la maceta, donde se empieza a llenar con tierra hasta que las raíces estén casi cubiertas. Ahora se puede apretar la tierra un poco para mejor sujeción de la planta.

El primer riego se hace con abundante agua, hasta que la tierra esté totalmente mojada, pero el agua se tiene que poder colar abajo. Se repite el proceso 2 o 3 veces, porque la planta necesita mucha humedad, la tierra sale bastante seca del paquete y necesita chupar agua.

Después de haberse colado todo el agua sobrante, la planta ya se puede colocar en su sitio final, quizás se le añade una maceta decorativa por fuera.  

Hay que tener en cuenta que plantas recién compradas en la tienda están acostumbradas al ambiente de un invernadero, necesitan aclimatarse durante un tiempo antes de colocarles al aire libre.